desconocido2019-09-252019-09-252015-05-0419850251-3552http://hdl.handle.net/20.500.12424/221514"La actual juventud es la que debió recoger los frutos por la cual había sido sacrificada la generación que le antecedió. Esta juventud se encontró con que el mundo que aparentemente había sido aniquilado con la victoria de la democracia, seguía vivo, terriblemente vivo. Los sobrevivientes encontraron que sus sacrificios , lejos de hacer posible la libertad y la justicia en el mundo, sólo estaban haciendo posible la formación de las potencias más grandes que conoce la historia, enfrentadas entre sí y dispuestas a aniquilarse para hacer prevalecer sus principios. Pensábamos - expresaba un combatiente soviético - que estábamos luchando y habíamos detenido las hordas fascistas en Moscú, Leningrado y Stalingrado para hacer posible la justicia y la libertad en el mundo, pero en realidad lo que hemos creado es una gran potencia. Lo mismo dirían a su vez, en Europa, los jóvenes que habían luchado contra el fascismo. Crearon también una gran potencia. Una gran y amenazadora potencia, que dice estar vigilando para que la libertad del mundo no sea lesionada. Grandes potencias levantadas sobre las esperanzas y sangre de millones de jóvenes."spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)youthLatin AmericacultureeducationdominationCultural ethicsCommunity ethicsLifestyle ethicsEducation and ethicsMinority ethicsCrear lo que nunca han tenido [Create what never had]Article