Ezzatti, Aracely2019-09-252019-09-252016-08-0319980326-7637http://hdl.handle.net/20.500.12424/155670"Como muchas cosas valiosas de la vida, a veces las mas importantes no se las busca deliberadamente: sólo nos llegan. Los cristianos sentimos que son los caminos de Dios. Así un día hace algunos años el entonces presidente de la Iglesia Metodista en el Uruguay, Pastor Yamandú Rey, me solicitó que visitara el penal de Libertad1. Una ONG había pedido atención espiritual para los reclusos que estaban por salir. A partir de ese momento se abrió para mi un campo de misión desafiante que enriqueció y maduró mi formación pastoral: los presos sociales. La experiencia anterior de trabajo con presos políticos y liberados había sido muy diferente. Estos apuntes surgen de una experiencia de visitas semanales. El programa grupal dura entre una hora y treinta y dos horas. Se completa con reuniones semanales del equipo, visita a los familiares, visita a los juzgados. Se participa en una «Comisión Nacional de Trabajo Carcelario» que no es oficial."spaWith permission of the license/copyright holderChristiansprison ministryInterpretation of the BibleprisonersTheology and Latin American ChurchIntercultural and contextual theologiesLiberation theologiesLatin American theologiesPractical theology and theological educationPractical theologyApuntes para una pastoral carcelaria [Notes for a prison ministry]Article