Léonard, André2019-09-252019-09-252014-11-031984http://hdl.handle.net/20.500.12424/213341"«El hombre es la medida de todas las cosas», afirmaban los Sofistas. Esta pretensión se verifica hasta un cierto punto. En efecto, en la zona limitada pe-ro infinitamente preciosa de nuestra autoconciencia lo real se ilumina de modo maravilloso al hacerse presente a sí mismo. En este relámpago translúcido de la conciencia, se nos abre el espacio y se nos da la medida que nos permite medir en principio toda realidad y en primer lugar a nosotros mismos. El árbol no sabe que es un árbol y, porque al no saberlo no está presente a sí, tampoco está presente al mundo. No tiene en sí ni su propia medida ni la medida de 10 que le rodea. El hombre sí sabe que es un hombre. Es consciente de sí como hombre y, por esta misma razón, es capaz de situarse en relación al mundo y de situar al mundo en relación a él. El hombre mide en cierta medida su propia humanidad y, de este modo, se abre para él una ventana que le asegura una visión del universo entero. A donde quiera que dirija su mirada, el hombre aporta con la realidad de su propia autonciencia una cierta medida de lo real como tal."spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)GodJesus Christthreatening conditionEucharisthumanBiblical TheologyDogmaticsJesus ChristThe human beingDios nos ha sentado en los cielos , en Cristo Jesús [God has seated us in the heavens, in Christ Jesus]Article