Campero, Ana María2019-09-252019-09-252015-03-2119960251-3552http://hdl.handle.net/20.500.12424/219640"La imagen de lentitud que proyectó el gobierno de Gonzalo Sánchez tuvo su origen en una reforma del Poder Ejecutivo que puso en práctica apenas juró al cargo el 6 de agosto de 1993 y que mantuvo paralizada a la administración pública durante los dos meses que le tomó analizar la medida. Cuando ésta finalmente se aprobó creó un caos descomunal que, en algunos casos, perdura hasta hoy. Si hay algo difícil de modificar son los hábitos de la burocracia, se dijo. El número de ministerios se redujo de 15 a sólo 10, incluidos los tres «superministerios» que eran las columnas del plan de gobierno: Desarrollo Humano, Desarrollo Sostenible y Desarrollo Económico, pero el número de secretarios y subsecretarios aumentó de manera sustancial."spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)Boliviagovernmentexecutivethe capitalpopular participationPolitical ethicsGovernance and ethicsEconomic ethicsCommunity ethicsMinority ethicsBolivia, carrera contra el tiempo [Bolivia, race against time]Article