Antonin, Arnold2019-09-252019-09-252015-04-2019900251-3552http://hdl.handle.net/20.500.12424/220851"A cuatro años de la caída de la dinastía Duvalier (7 de febrero 1986), Haití tiene todavía un gobierno militar provisional. La transición a la democracia ha sido mucho más lenta, accidentada y espinosa de lo que se creía en el momento del derrocamiento de la dictadura. En realidad, se puede decir que los militares han mantenido el poder durante un período que ya podría haberse constituido en el primero de un gobierno democráticamente electo. Inicialmente retuvo el poder un Consejo Nacional de Gobierno (CNG), controlado por los generales Namphy y Regala 1 , quienes sabotearon con un baño de sangre las primeras elecciones, cuando se estaban realizando libremente en noviembre de 1987. A continuación, en enero de 1988, catapultaron mediante unas elecciones reputadas como las más fraudulentas de la historia de Haití, a Leslie Manigat a la primera magistratura del Estado y a Frank Romain, conocido como uno de los más crueles represores en la era de los Duvalier, como alcalde de Puerto Príncipe"spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)Haitiprovisional military governmentdemocracypoliticsElectionsPolitical ethicsEthics of political systemsEthics of lawRights based legal ethicsPeace ethicsGovernance and ethicsHaití [Haiti]Article