Fernando, González-Davison2019-09-252019-09-252015-04-0919920251-3552http://hdl.handle.net/20.500.12424/220406"Hay algo de eso aún ahora: diversos servicios privados y públicos que se ubican en la urbe, con casi dos millones de habitantes, parecieran obedecer a otras fuerzas que, la pesar de que se vive del excedente agropecuario, estuvieran, en apariencia, desligadas del campo. Hay razón para entenderlo. Los bancos crecen en número, los comercios... un poco la administración pública y, en menor grado, la industria manufacturera. Allí está la evolución en marcha. Pero la permanencia de la ciudad de Guatemala, ese espacio hispanizado, con su periferia mayense, está a la orden del día. Y en lo que fuera el siglo pasado ese espacio en el medio, poblado de «castas» o mestizos, antes artesanos hoy se ubican los barrios obreros, casi en conjunción con las colonias de las clases medias."spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)GuatemalamodernityruralityMayan peasantstradePolitical ethicsEconomic ethicsCultural ethicsCommunity ethicsGuatemala [Guatemala]Article