Pierre Charles, Gérard2019-09-252019-09-252015-04-0919920251-3552http://hdl.handle.net/20.500.12424/220417"Puerto Príncipe seguía siendo la ciudad que había sacudido todas mis nociones adolescentes referidas a lo urbano; concentración demográfica, circulación automovilística, etc. Es que entre Jacmel, con sus ocho mil habitantes en 1952, y Puerto Príncipe con sus 160 mil, la diferencia era de 1 a 20, y mucho mayor en cuanto a telefonía, electricidad y otros secretos de estas urbes inmensas en donde nadie sabía nada de los demás... Así, con esta prueba de iniciación, ya estuve listo para absorber, digerir y metabolizar todo lo novedoso que mi peregrinar de viajero incasable, durante un exilio interminable, podía llevarme a descubrir. Hasta que regresé de nuevo a Puerto Príncipe, «la prima donna»... "spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)Puerto principeteenage yearseconomypoliticsPolitical ethicsEconomic ethicsCultural ethicsCommunity ethicsPuerto Principe, la desconocida [Puerto Principe, the unknown]Article