Calderón, Fernando, vigairo2019-09-252019-09-252015-04-1319910251-3552http://hdl.handle.net/20.500.12424/220593"Resulta paradójico pensar a Gramsci en Bolivia, sobre todo si uno considera que éste es un país con una crónica inestabilidad institucional y una práctica política dominante basada en la «guerra de movimiento». Es difícil de explicar por qué algunos intelectuales recogieron las ideas gramscianas de cultura nacional popular, bloque histórico y hegemonía, pero lo hicieron. Aunque claro está que si uno piensa que en un país como Bolivia, pleno de pluralidades culturales, con una sociedad civil relativamente fuerte y creativa (Central Obrera Boliviana, comités cívicos, confederaciones de campesinos, etc.) y con una de las experiencias revolucionarias más fantásticas de este siglo, resultan también particularmente útiles los pensamientos gramscianos sobre culturas subalternas, la cuestión meridional, el cesarismo, la revolución pasiva y la política de posiciones y, muy especialmente, sobre la dirección ética y cultural de la sociedad, pero ni los intelectuales, ni menos aún los políticos, lo hicieron. "spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)hegemonysocial blockBoliviaGramscipolitical practicePolitical ethicsEthics of political systemsMethods of ethicsPhilosophical ethicsCommunity ethicsMinority ethicsHegemonía y bloque social en Bolivia [Hegemony and social bloc in Bolivia]Article