Padilla, C. René2019-09-252019-09-252014-03-091988http://hdl.handle.net/20.500.12424/202257"King soñó con un mundo de justicia y libertad donde todos fueran respetados como hijos de Dios, sin distinción de raza, nacionalidad, clase social o credo. Si bien esa aspiración suya estaba vinculada con la tradición liberal y democrática de su propio país, definida en la Declaración de Independencia y en la Constitución Nacional, jamás podremos entender su valiente lucha si no damos la debida atención a sus raíces bíblicas. King no fue principalmente un defensor da los derechos civiles de los negros: fue un pastor evangélico con profundas convicciones cristianas, dispuesto a morir, no por un ideal liberal y democrático como tal, sino por el prójimo como criatura de Dios, fuese quien fuese. Fue por eso que con tanta vehemencia desafió a sus conciudadanos a desarrollar una perspectiva global, a ver que “el sueño (norte) americano” no puede realizarse aparte de ese “sueño más amplio de un mundo de fraternidad y paz y buena voluntad.” Como alguna vez dijo: “Tenemos que aprender a vivir juntos como hermanos, o pereceremos juntos como necios. Tenemos que llegar a entender que ningún individuo puede vivir solo; que ninguna nación puede vivir sola.”spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)Martin Luther KingworldjusticeGodChristian lovePolitical ethicsEthics of political systemsPeace ethicsDogmaticsPublic, political theologyMartin Luther King y el sueño de un mundo de justicia [Martin Luther King and the dream of a world of justice]Article