Rodríguez-Juliá, Edgardo2019-09-252019-09-252015-04-1019920251-3552http://hdl.handle.net/20.500.12424/220449"La primera mitad del siglo XIX encontraría nuestra ciudad murada en estado de crítica sobrepoblación, buscando espacio habitable hacia el oeste. El último ataque inglés, el de 1797, inauguraría la posibilidad de concepciones más civilistas, como si la ciudad anhelara ensayar cierta galanía burguesa, ello con vista a bulevares, malecones, sombreadas. Partiendo de la Puerta de Santiago se concibió el Paseo de Puerta de Tierra, hoy de Covadonga, éste imaginado como un alardoso esfuerzo por darle una elegancia decimonónica a la ciudad, trazado hasta alcanzar, después de tres majestuosas glorietas, la llamada primera línea de defensa justo al cabo oriental del islote, entre el polvorín situado en lo que es hoy el Parque Muñoz Rivera y el puente fortificado de San Antonio. Resulta significativo que estos esfuerzos por darle a la ciudad una elegancia madrileña quedaran frustrados por desarrollos ulteriores."spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)San JuanhistoryPuerto RicoculturePolitical ethicsCultural ethicsCultural/intercultural ethicsCommunity ethicsLifestyle ethicsSan Juan, ciudad lacustre [San Juan, lacustrine city]Article