Transparency International2019-09-252019-09-252011-04-062008-05-091998-6408http://hdl.handle.net/20.500.12424/177555"Estas experiencias sugieren que existen razones de peso para fomentar un uso más amplio de dichas Directrices. Hay en particular gran potencial para emplearlas en la lucha contra la corrupción en el sector privado — un área que permanece ampliamente inexplorada. No son pocos los instrumentos internacionales diseñados para promover la responsabilidad empresarial y normas comerciales intachables. La conciencia del daño económico y social que causan las prácticas empresariales corruptas se ha incrementado drásticamente en años recientes, incitando a tomar medidas por parte de gobiernos, organizaciones de la sociedad civil (OSC), sindicatos y empresas. La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (CNUCC), el primer acuerdo global contra la corrupción que entró en vigor en 2005, es un destacado ejemplo de estos esfuerzos. Sin embargo, las Directrices presentan algunas ventajas respecto a la CNUCC y a otros mecanismos, pues combinan normas no vinculantes que cuentan con respaldo gubernamental con pautas internacionalmente reconocidas para promover su adhesión a escala mundial. Asimismo, las Directrices han proporcionado a la sociedad civil el espacio para desempeñar un papel pro-activo en el fomento de buenas prácticas corporativas, y a los grupos de interés la oportunidad de monitorear la responsabilidad y la rendición de cuentas de las empresas. 2 . ¿Qué son las Directrices? Las Directrices se definen como ‘recomendaciones para una conducta empresarial responsable.’ Además de consideraciones generales sobre derechos huma-nos y sostenibilidad, hay capítulos específicos que se centran en diversos aspectos del funcionamiento de una empresa: divulgación de información; empleo y relaciones laborales; medio ambiente; lucha contra el soborno; intereses de los consumidores; ciencia y tecnología; competencia; y fi scalidad. La variedad de cuestiones relativas a la problemática de la corrupción que abarcan las Directrices de la OCDE es mucho más amplia que lo que la OCDE y las Naciones Unidas abordan en sus respectivas convenciones contra el soborno y la corrupción."spaWith permission of the license/copyright holderUnited NationsrightsPolitical ethicsCommunity ethicsGovernance and ethicsUso de las Directrices de la OCDE para com-batir la corrupción empresarialJournal