Flórez, Alfonso2019-09-252019-09-252014-12-0820021657-4702http://hdl.handle.net/20.500.12424/214964"Una filosofía ambiental, si quiere ser seria y no meramente exhortativa o panfletaria, deberá asumir problemáticas históricas y sistemáticas de gran calibre. Deberá, por ejemplo, hacer un diagnóstico de la Modernidad y del lugar que ocupa en ella la ciencia y la tecnología, pero también deberá precisar el carácter general de la racionalidad occidental que llevó a la Modernidad o que se alió con ella para producir el actual estado de cosas. No podrá, sin embargo, este análisis asumir sin más que solo Occidente o que solo las prácticas técnicamente avanzadas están detrás de la degradación ambiental, por lo que delicados trabajos comparativos y evaluativos habrán de formar parte del proyecto. En el campo sistemático, una filosofía ambiental deberá pensar los complejos temas de la fundamentación de la ética, de la distinción hecho/valor y su incidencia en el planteamiento de una ética normativa, del ámbito de la moralidad, de la constitución auténtica del ser humano, del estatus metafísico de los entes naturales, de los derechos humanos y su relación con presuntos derechos de los animales, de nuestra responsabilidad con las generaciones futuras, por mencionar solo algunos de los asuntos más conspicuos de que habrá de ocuparse esta disciplina del futuro."spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)philosophyecologytechnologycrisismodernityEconomic ethicsTechnology ethicsMethods of ethicsPhilosophical ethicsEnvironmental ethicsPrograma para una Filosofía Ambiental [Program for Environmental Philosophy]Article