Lara Klahr, Marco2019-09-252019-09-252015-01-2220140251-3552http://hdl.handle.net/20.500.12424/217084"México alcanza ya tres décadas de creciente violencia criminal, en un escenario en el que los periodistas destacan entre los más vulnerables. La complicidad entre delincuentes y funcionarios corruptos para silenciarlos acumula un saldo de 85 informadores asesinados y 20 desaparecidos solo entre 2000 y 2013. Hoy, regiones completas padecen un «apagón informativo» debido al poder corruptor y homicida del crimen organizado. Un panorama de este fenómeno y sus implicaciones en la industria noticiosa y el gremio periodístico nos habla de una cruenta espiral, en la que al cabo pierden los ciudadanos y se daña la democracia. Los desafíos son enormes pero, no obstante, se perfilan algunas luces de esperanza."spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)journalismracketeeringmedia blackoutcorruptionmediaMexicoPolitical ethicsCultural ethicsMedia/communication/information ethicsCommunity ethicsY 30 años después… [And 30 years later ...]Article