Lamas, Marta2019-09-252019-09-252015-04-1719900251-3552http://hdl.handle.net/20.500.12424/220742"No existe una amor natural ni hay una naturalidad en el amor. Las personas llamamos amor a la forma en que encauzamos y domesticamos nuestras pulsiones, a la manera en que ritualizamos ciertos intercambios personales. Nuestra «educación sentimental», que se lleva a cabo principalmente de manera no consciente, nos hace introyectar esquemas de percepción y de regulación de las pasiones: normas, prohibiciones y tabúes. Por eso los sentimientos y las acciones amorosas tienen que ver en gran medida con imperativos culturales. El psicoanálisis devela cómo las pulsiones y las emociones se van estructurando psíquicamente conforme a un código familiar, que refleja valoraciones sociales, culturales y de clase. La antropología permite una toma de conciencia de cómo las personas, y sus relaciones con los demás, se convierten en el objetivo de complejos sistemas de ritos y ceremonias. Tanto el psicoanálisis como la antropología, refuerzan la idea de que lo simbólico priva sobre lo biológico. "spaCreative Commons Copyright (CC 2.5)natural lovepulsionsfeelingsamorous practicespersonal relationshipsBioethicsHealth ethicsCommunity ethicsLifestyle ethicsSocial ethicsSexual orientation/genderContra el amor natural [Against the natural love]Article