Tatsuo Akamine, Tatsuo2019-09-252019-09-252015-11-301984http://hdl.handle.net/20.500.12424/230240"El Japón, dinámico país oriental en ebullición, tiene una población creciente que pasa de 116 millones. Su religión principal, el budismo, cuenta con 40 millones de adherentes, que se consideran entre los más devotos del mundo. Se supone también que cada japonés leal sigue el sintoísmo, que en un sentido estricto no es una religión, sino más bien una obsesión nacional. El resultado es que la mayoría practican ambos sistemas indistintamente. Da tristeza tener que confesar que menos del 2% de la población profesa el cristianismo. En esta cifra se incluye a los católicos y protestantes liberales, y también a los conservadores"spaWith permission of the license/copyright holdercultural missionsJapanFar EastevangelismComparative religion and interreligious dialogueReligious pluralismSociology of religionPractical theology and theological educationMinisterial and pastoral training]Tierras lejanas en relieve: Japón, una nación rica pero muerta [Embossed distant lands: Japan, a rich nation but dead]Article