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Los derechos humanos y la corrupción

Transparency International
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"Aunque los compromisos de los Estados de contribuir a la lucha internacional contra la corrupción y de garantizar el respeto de los derechos humanos pueden llevarse a cabo de forma paralela, ambos hallan fundamento en los mismos principios: igualdad en la participación, rendición de cuentas, democratización, empoderamiento e inclusión de los marginados. Al ponerlos en práctica, estos conceptos pueden ser empleados tanto para mejorar la situación de individuos como el funcionamiento de los Estados, vinculando las problemáticas de los derechos humanos y de la lucha anticorrupción en el alcance de objetivos comunes.2 No obstante, el movimiento anticorrupción (AC) y el de derechos humanos (DH) utilizan un lenguaje diferente para describir sus respectivos cometidos. Las ideas expuestas a continuación yuxtaponen los términos usados por cada movimiento y revelan conexiones potenciales que facilitarían un plan de acción común. Combatir la corrupción política y judicial (AC) / Garantizar los derechos civiles y políticos (DH) El movimiento anticorrupción ha estado combatiendo la corrupción política y judicial para lograr una mejor participación y representación de los ciudadanos en una democracia. Se ha centrado en obtener información y promover la transparencia con vistas a facilitar a los individuos la toma de decisiones bien fundamentadas al participar en los procesos democráticos de sus países. El espacio para que la sociedad civil pueda actuar en los ámbitos de la lucha por los derechos humanos y contra la corrupción lo crean los gobiernos, al respetar y garantizar las libertades civiles y los derechos, tales como la libertad de acceso y divulgación de la información y la libertad de reunión y asociación pacíficas.3 Sin estas condiciones, la labor de los activistas anticorrupción y de derechos humanos se ve amenazada y se vuelve imposible conseguir transparencia y rendición de cuentas en el sector público. Por ejemplo, la corrupción en las campañas electorales distorsiona el proceso democrático, socavando directamente el derecho de los ciudadanos a participar en su propio gobierno. Esto conduce a una distorsión en el proceso de toma de decisiones políticas, ya que aquellos elegidos para gobernar no son independientes en sus decisiones o representativos de su electorado.4 De acuerdo al Barómetro Global de la Corrupción de TI, los partidos políticos y los parlamentos son considerados las entidades más corruptas de un Estado.
Note(s)
Topic
Type
Journal
Date
2008-10-23
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