Loading...
Thumbnail Image
Publication

Pobreza y corrupción

Transparency International
Author(s) (Additional)
Illustrator(s)
Producer(s)
Contributor(s)
Contributor(s) (Other)
Editor(s)
Advisor(s)
Contact(s)
Data Collector(s)
Research Projects
Organizational Units
Journal Issue
Online Access
Abstract
"La corrupción atenta contra estos pilares del desarrollo, los derechos humanos de la persona y los marcos legales que apuntan a protegerlos. En los países en los cuales los gobiernos pueden sancionar políticas y presupuestos sin consultar ni responder por sus actos, el resultado ha sido la influencia indebida, el desarrollo inequitativo y la pobreza.7 Las personas pierden su empoderamiento (político, económico y social) y, en el proceso, se empobrecen aún más. La corrupción también desvía bienes y dinero destinados a mitigar la situación de pobreza. Estos desvíos comprometen el crecimiento económico de un país, los niveles de inversión, las iniciativas para reducir la pobreza y otros adelantos relacionados con el desarrollo. Al mismo tiempo, los actos de corrupción menores, aquellos que se dan en transacciones cotidianas y por montos relativamente pequeños, reducen los recursos de las personas pobres al obligarlas a ofrecer sobornos a cambio de tener acceso a bienes y servicios básicos, muchos de los cuales es posible que, según la ley, sean “gratuitos”, como por ejemplo atención de la salud y educación (ver panel lateral en la página 2). Al tener pocas alternativas, es posible que las personas pobres recurran a la corrupción como una estrategia de supervivencia a fin de superar la exclusión a la que deben enfrentarse al intentar asistir a la escuela, obtener un trabajo, comprar una vivienda, votar o simplemente participar en sus respectivas sociedades. Para abordar estos obstáculos, las políticas e intervenciones apoyadas por gobiernos y donantes deben integrar iniciativas que reconozcan de qué manera se interrelacionan la pobreza, la inequidad y la corrupción (ver panel lateral): La lucha contra la pobreza y la corrupción solo es sostenible y fructífera cuando los dos fenómenos se abordan en forma conjunta, en especial, en los países más pobres. La inequidad política, económica y social provoca y exacerba la pobreza y la corrupción. Las estrategias contra la corrupción enfocadas en los sectores pobres — iniciativas que evalúan los beneficios y riesgos para los pobres— son sumamente efectivas cuando promueven los derechos básicos de los ciudadanos. Además, combatir la corrupción desde la raíz —antes de las elecciones, inmediatamente después de que los funcionarios hayan asumido sus cargos, y al momento de diseñar y planificar políticas— aumenta la efectividad de las intervenciones."(pg 3)
Note(s)
Topic
Type
Journal
Date
2008
Identifier
ISBN
DOI
Copyright/License
With permission of the license/copyright holder
Embedded videos